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jueves, 19 de febrero de 2026

¿Importan los datos a todos los profesionales?

Hace unos años, el concepto de ciencia de datos parecía reservado a especialistas y académicos, casi un término técnico alejado de la vida cotidiana. Hoy, esa percepción ha cambiado radicalmente. La ciencia de datos se ha convertido en una disciplina central para entender y aprovechar el vasto volumen de información que generan la tecnología, los negocios y nuestras propias interacciones diarias.

Esta disciplina no es una moda pasajera, dado que su valor radica en permitir que profesionales de diversos ámbitos transformen datos crudos en conocimiento útil. No se trata únicamente de recolectar números, sino de encontrar sentido en ellos, identificar patrones, establecer relaciones relevantes y anticipar comportamientos futuros. Por ejemplo, técnicas como el análisis predictivo ayudan a evaluar diferentes escenarios y a tomar decisiones fundamentadas con mayor certeza.

El impacto de la ciencia de datos se observa en múltiples sectores. Por ejemplo en el ámbito empresarial, posibilita optimizar procesos, detectar ineficiencias y reducir costos. En salud, puede contribuir a mejorar diagnósticos y tratamientos personalizados. Incluso en la educación o el transporte, la capacidad de analizar grandes volúmenes de información ha cambiado la manera en que se diseñan estrategias y se resuelven problemas complejos.

Para los profesionales, aprender a manejar datos abre puertas porque ya no es una habilidad exclusiva de estadísticos o programadores; incluso quienes provienen de disciplinas no técnicas pueden beneficiarse de conceptos como visualización o análisis exploratorio para comunicar resultados más claros y tomar decisiones más informadas. Las organizaciones valoran cada vez más este tipo de competencias, y quienes las desarrollan tienen mayores oportunidades de insertarse en un mercado laboral dinámico y competitivo.



Además, la ciencia de datos impulsa la innovación, ya que facilita descubrir nuevas oportunidades y diseñar soluciones creativas. Empresas que adoptan enfoques basados en datos pueden adaptar sus estrategias rápidamente, responder a cambios en el comportamiento del consumidor y ofrecer experiencias más personalizadas. La capacidad de anticipar tendencias y comprender patrones permite construir ventajas competitivas sostenibles.

Finalmente, el rol de la ciencia de datos trasciende la simple interpretación de números. Esta aseveración nos enfrenta a cuestiones éticas y de privacidad, recordando que la gestión responsable de la información es tan importante como su análisis. En un entorno donde las decisiones se basan cada vez más en datos, desarrollar estas habilidades se vuelve una necesidad para cualquier profesional que aspire a influir en su sector, generar impacto y mantenerse relevante en la era digital. 

martes, 27 de enero de 2026

¿Qué dicen los números cuando nadie los mira?

 

La mayoría de nosotros creemos que la estadística es una serie de fórmulas, gráficos y tablas interminables. Lo que muchas veces no vemos es que, detrás de cada porcentaje hay una decisión, una política pública, una familia o una persona que llega (o no) a fin de mes. No es exagerado decir que los datos gobiernan -silenciosamente- buena parte de nuestra vida cotidiana.

Para la investigación cuantitativa, medir no es solamente contar, sino que es definir con precisión qué es lo que se cuenta y para qué se lo cuenta. Sobre la base de Hernández-Sampieri (2022), podemos decir que una variable mal operacionalizada puede invalidar todo un estudio desde antes de comenzarlo. El error no está en el cálculo, sino en la pregunta.

Tomemos un ejemplo: el Instituto Nacional de Estadística y Censos -de la República Argentina- o INDEC, publica la tasa de desocupación y con ella no solo informa un número sino que está delimitando quién es “desocupado”, cuándo, cuántos y bajo qué supuestos metodológicos. Esa definición afecta las comparaciones históricas, las decisiones presupuestarias y también los discursos políticos (INDEC, 2023).

La tentación habitual es buscar relaciones rápidas, generar una noticia con un número, usar dos fenómenos (variables) y ver si se "mueven" juntas para hablar de causa y efecto, pero la estadística es más prudente. Pearson (1896) ya advertía que la correlación, en sí misma, no equivale a explicar. La causalidad requiere de teorías, diseños y control. Sin eso, los porcentajes y gráficos seducen, pero muchas veces mienten.

En las ciencias sociales este problema toma otra notoriedad porque los fenómenos no son estables: cambian con el contexto, cambian con el tiempo y cambian con las decisiones. Por eso los modelos multivariados además de ser una sofisticación técnica, son una necesidad epistemológica: generar una explicación más amplia, más inclusiva para tratar de explicar a un fenómeno. Contrariamente a ello, diría que reducir la realidad a una sola variable dependiente y una independiente (aunque es más fácil), casi nunca es lo correcto.

Según Kahneman (2011), los mayores sesgos no provienen de los datos, sino de quienes los interpretan. El autor mostró que, en muchas ocasiones, incluso expertos tienden a ver patrones donde solo hay casualidad. De allí que el análisis cuantitativo exige algo más difícil que saber calcular, exige aprender a desconfiar de esa primera intuición.

Quizás por eso la buena metodología incomode: Obligue a justificar cada una de las decisiones, a mostrar los supuestos, a admitir las limitaciones y, sobre todo, a aceptar que los números no hablan solos: Hablan con la voz de quien los interroga. Cuando a la estadística se la usa con rigor, deja de ser un tecnicismo y pasa a ser una una herramienta ética.

Dicho de otra forma, la estadística permite discutir desigualdades, evaluar políticas y anticipar posibles escenarios sin prometer verdades absolutas... La estadística si promete mejores preguntas. Es tal vez ese su mayor valor: hacernos acordar que medir es una forma de mirar, y que toda mirada implica una responsabilidad.


Fuentes: 

Hernández-Sampieri, R., Fernández-Collado, C., & Baptista, P. (2022). Metodología de la investigación (7.ª ed.). McGraw-Hill.

INDEC. (2023). Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos. Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Kahneman, D. (2011). Thinking, Fast and Slow. Farrar, Straus and Giroux.

Pearson, K. (1896). Mathematical contributions to the theory of evolution. III. Regression, heredity, and panmixia. Philosophical Transactions of the Royal Society of London, 187, 253–318.





lunes, 26 de enero de 2026

Cambios en la metodología de cálculo del IPC, nuevas ponderaciones y dimensiones

A partir de enero de 2026, el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) cambia modifica la manera en la que se calcula el IPC (Índice de Precios al Consumidor). ¿Cómo?, ¿en qué?

Bien, se tomará en cuenta una Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) más reciente, realizada en 2017-18, por lo que cambiarán algunas ponderaciones para calcular las canastas básicas y/o el adulto equivalente. Estas consideraciones atienden a la recomendación internacional de renovar la canasta (cada 5 o 10 años) para evitar distorsiones en la representación del gasto.
Algunos de los cambios:
  • Bajan ponderaciones como Alimentos y Bebidas no alcohólicas, Bebidas Alcohólicas y tabaco, Restaurantes y Hoteles y, Prendas de Vestir y Calzado
  • Suben ponderaciones como Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Transporte y, Comunicaciones
  • Aparece una 13era dimensión: "seguros y servicios financieros", hasta ahora contenida (por decirlo de una manera simplista) en el rubro "Bienes y Servicios Varios"
Si bien su primera publicación oficial en febrero de 2026 y será la referida a las mediciones de enero de 2026, el cálculo se viene probando desde abril de 2025.



Imagen creada con IA

domingo, 28 de diciembre de 2025

Ingesta calórica y “adulto equivalente”: cómo se miden las necesidades alimentarias

Cuando hablamos de consumo de alimentos, no todas las personas necesitan "lo mismo”. La edad, el sexo, el peso corporal y el nivel de actividad física, entre otras, influyen de manera directa en la cantidad de energía que el cuerpo requiere cada día. Para poder comparar hogares, regiones o poblaciones completas, la nutrición utiliza un concepto clave: el adulto equivalente.

El adulto equivalente es una unidad de referencia que permite expresar las necesidades energéticas de una población tomando como base a un adulto promedio. En Argentina, por ejemplo, esta referencia suele definirse como un varón adulto de entre 30 y 59 años, con actividad física moderada, cuyas necesidades energéticas rondan las 2.700 kilocalorías diarias. A partir de ese valor, se asignan coeficientes a mujeres, niños y personas mayores, según sus requerimientos específicos.



De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, un adulto promedio necesita entre 2.000 y 2.500 kcal por día, aunque esta cifra puede variar considerablemente. Por ejemplo, una mujer adulta con actividad física moderada suele requerir alrededor de 2.000 kcal, mientras que un niño de 5 años necesita aproximadamente 1.300 kcal diarias. En términos de adulto equivalente, ese niño representa cerca de 0,48 AE, es decir, menos de la mitad del requerimiento energético del adulto de referencia.

Este enfoque es ampliamente utilizado en estudios socioeconómicos y nutricionales. La FAO emplea el concepto de adulto equivalente para estimar la disponibilidad energética de los hogares y evaluar situaciones de inseguridad alimentaria. Según sus informes, el consumo energético mínimo recomendado para evitar la desnutrición crónica se ubica en torno a las 1.800 kcal por persona por día, aunque este valor no contempla diferencias por edad ni sexo, lo que refuerza la utilidad del adulto equivalente como herramienta analítica.

En el caso argentino, los documentos técnicos del INDEC utilizan el adulto equivalente para calcular la Canasta Básica Alimentaria. Esta canasta busca cubrir un umbral energético cercano a las 2.750 kcal diarias por adulto equivalente, ajustado según pautas de consumo locales. Así, un hogar compuesto por dos adultos y dos niños no se mide como “cuatro personas” de manera directa y proporcional, sino como una determinada cantidad de adultos equivalentes, lo que permite estimar con mayor precisión sus necesidades reales de alimentos.


Las estadísticas muestran que este detalle no es menor. Un mismo nivel de ingresos puede ser suficiente para un hogar con baja carga de adultos equivalentes, pero resultar claramente insuficiente para otro con mayores requerimientos energéticos. Por eso, el adulto equivalente se volvió una herramienta central para el análisis de pobreza, nutrición y políticas públicas.

Entender la ingesta calórica desde esta perspectiva ayuda a mirar más allá del promedio y a reconocer que alimentarse adecuadamente no es solo una cuestión de cantidad de personas, sino de necesidades concretas. En tiempos de debates sobre seguridad alimentaria y costo de vida, estos indicadores permiten poner números —y contexto— a una realidad cotidiana.


Fuentes 

Organización Mundial de la Salud (OMS). Energy and protein requirements. Report of a Joint FAO/WHO Expert Consultation

FAO (2021). The State of Food Security and Nutrition in the World

INDEC (Argentina). Canasta Básica Alimentaria y Canasta Básica Total. Metodología y resultados


Imagen 1: https://nutritionsource.hsph.harvard.edu/wp-content/uploads/2023/03/Spanish_General_HEP_Feb2015_2-1024x801.jpg

Imagen 2: Obtenida a partir de https://www.indec.gob.ar/ftp/cuadros/sociedad/serie_cba_cbt.xls 

Leer hoy: entre pantallas y páginas

 

Image


Durante años hemos repetido la idea de que las pantallas sustituirían por completo a los libros. El panorama actual es más matizado. Leemos distinto pero seguimos leyendo, en más soportes y con otros ritmos. La pregunta interesante ya no es si leemos, sino cómo y para qué.

Los dispositivos digitales han ampliado el acceso al texto escrito: un teléfono inteligente puede contener más libros que una biblioteca doméstica de otra época. Las plataformas de préstamo digital, bibliotecas virtuales y editoriales independientes han logrado que textos que eran inaccesibles, hoy estén a pocos clics. Por otra parte, el libro impreso conserva un valor simbólico y práctico difícil de reemplazar: no depende de baterías, permite una lectura más pausada y sigue siendo el formato preferido para el estudio profundo.

Hay estudios que muestran que el soporte influye en la forma de comprender lo que se lee. Algunas  investigaciones citadas por la UNESCO señalan que la lectura en papel favorece la concentración sostenida, mientras que la lectura digital tiende a ser más fragmentaria, asociada al escaneo rápido de información. Esto no implica que una sea mejor que la otra, sino que cumplen funciones distintas.

En el ámbito educativo, esta diferencia es clave. Informes del OECD, a partir de evaluaciones como PISA, advierten que los estudiantes necesitan desarrollar competencias de lectura profunda incluso en entornos digitales, aprendiendo a filtrar, jerarquizar y reflexionar sobre lo que leen. También, no alcanza con acceder al texto: es necesario construir sentido.

Otra consideración importante, es que cambió el lugar social de la lectura. Hoy convive con redes sociales, videos y múltiples estímulos. Lejos de desaparecer, la lectura se adaptó: clubes de lectura virtuales, newsletters especializados y podcasts que dialogan con libros, muestran nuevas formas de circulación cultural. Según datos del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, en América Latina crecen las experiencias híbridas que combinan lectura tradicional con soportes digitales.

Pareciera que el desafío no es elegir entre pantalla o papel, sino recuperar el tiempo y la disposición para leer con atención. En un contexto de sobreinformación, leer se vuelve un acto casi contracultural: detenerse, comprender y pensar. Y eso, más allá del soporte, sigue siendo una de las herramientas más poderosas para entender el mundo.

Sobre cifras, siempre en promedios

España sigue al frente de los países de habla hispana que más leen con 10,3 libros leídos por año, le sigue Argentina (5,4 libros por año), luego Chile (4,5 libros leídos por año). En cuanto a la cantidad de libros que se tienen en casa en la Argentina: El 62% posee hasta 25 libros; un 23% entre 61 y 100, y solo un 11% dice tener una biblioteca con un centenar de ejemplares.


Fuentes consultadas

UNESCO (2021). Reimagining our futures together: A new social contract for education.

OECD (2019). PISA 2018 Results: What Students Know and Can Do.

CERLALC – UNESCO (2020). Lectura en tiempos de pandemia: acceso, prácticas y desafíos en América Latina.

Clarín (29/09/2024). Cuál es el país que más lee en América Latina, según el Cerlalc. https://www.clarin.com/informacion-general/pais-lee-america-latina-cerlalc_0_FsllJOdWff.html

viernes, 22 de julio de 2022

Las labores domésticas y de cuidado, tienen su propia encuesta en la Argentina


La Encuesta Nacional del Uso del Tiempo, es una iniciativa del INDEC que ha venido describir el trabajo en la ocupación y en no remunerado, para así visibilizar las desigualdades de género y socioeconómicas en relación al uso del tiempo; también a caracterizar a la población que demanda cuidado. Tiene como antecedente a la Encuesta sobre Trabajo No Remunerado y Uso del Tiempo que se llevó a cabo en el 3er trimestre del año 2013, en la Argentina. 

En el sitio web del INDEC*, puedes revisar los resultados en de la encuesta llevada a cabo en octubre, noviembre y diciembre del año 2021. Con esta encuesta, realizada en 28.520 viviendas seleccionadas a partir de áreas urbanas de la Argentina, se buscó caracterizar cómo personas de distintas edades, reparten su tiempo entre las actividades que realizan dentro y fuera del hogar.

Algunos de los resultados: 9 de cada 10 mujeres realizan labores domésticas no remuneradas, mientras que menos de 7 de cada 10 varones lo hacen. 

Hasta hace poco, las labores domésticas y de cuidado, eran desestimadas en relación a su aporte a la economía nacional y mundial, pero hoy día, se discute ampliamente sobre cuánto aportan (si bien no en dinero, si en ahorro), y cómo genera una tasa de retorno -entre otras-

¿Haces tareas de en el hogar?, ¿sabes cuántos aporte haces?... Te invitamos a probarlo con esta calculadora: https://calculadora-del-cuidado.argentina.gob.ar/ 


*Sitio web del INDEC: www.indec.gob.ar 

lunes, 24 de enero de 2022

Algunos números sobre la depresión en la Argentina (Prepandemia)

Antes de leer, te invitamos a recordar que cuando hablamos de estimaciones, no referimos a cifras construidas que no reflejan un conteo exacto; y que, a pesar de no ser precisos, son "lo mejor" que se tiene a mano (ese lo mejor es de acuerdo a las condiciones en que la estimación fuera construida).


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es una enfermedad que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas. Por tanto, al ser una enfermedad, implica que requiere atención, control y, en algunos casos, hasta tratamiento (si quieres conocer más sobre la depresión, te invitamos a leer inicialmente una sección de la página de la Organización Panamericana de la Salud aquí).

No es nuestra intención definir la depresión, pero no podemos dejar de decir que es un tema preocupante, que está incluida como enfermedad en las agendas de salud de muchos países, y cada día, gana más terreno. 

En el mundo, según estimaciones de la OMS estima que viven unos 30 millones de personas con depresión. En relación a Chile, por ejemplo, la página de la Fundación Chile Positivo nos dice que 

"en el peor de los casos puede llevar al suicidio, siendo esto la segunda causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años a nivel mundial. Informes internacionales y encuestas nacionales han evidenciado que en Chile una gran parte de la población tiene depresión, según el reporte “Depresión y otros Desórdenes Mentales Comunes” (2017) de la OMS, en nuestro país 844.253 personas mayores de 15 años padece depresión, es decir, el 5% de la población" [1]

Para el caso Argentina (igual que para casi todos los países), no hay un número exacto, dado que la depresión suele ser asociada con un simple estado de ánimo o con una situación pasajera, y/o en muchos casos no se a suele diagnosticar, bien porque quienes la sufren no asisten al médico o porque sus síntomas la disfrazan detrás de otra enfermedad.  No obstante,  a partir del primer Estudio Argentino de Epidemiología en Salud Mental (publicado en la revista Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology), se conoció que uno de cada tres argentinos padece algún trastorno de salud mental, siendo los más comunes la Depresión y la Ansiedad (Cabe destacar que este estudio es pre-pandemia)

¿Cómo se construyó este dato?

"El estudio multicéntrico incluyó casi 4 mil participantes de 18 años y más (sin límite superior de edad) de las nueve ciudades más importantes del país (Buenos Aires, Córdoba, Corrientes-Resistencia, Mendoza, Neuquén, Rosario, Salta y Tucumán), representativas del 50% de la población total de la Argentina. Se realizaron entrevistas domiciliarias, para lo que se utilizó la versión electrónica de la Encuesta Mundial de Salud Mental – Entrevista Diagnóstica Internacional Compuesta" [2]

Adicionalmente, para el años 2020 (prepandemia), se estima que el 9% de los argentinos, en algún momento de su vida va a padecer de depresión (para el año 2017, según un informe de la OMS, un 4,4% de la población mundial sufría de depresión, y para el caso Argentina un 4,7%)

Si conoces a alguien que pudiera padecer de depresión o algún trastorno de la salud mental mira esta página de contactos: Líneas de acompañamiento, apoyo y orientación en salud mental



[1]: https://www.chilepositivo.org/2020/01/13/dia-mundial-contra-la-depresion-un-problema-de-salud-mental-en-chile/ 


[2]: https://www.uba.ar/noticiasuba/nota.php?id=19246

domingo, 16 de enero de 2022

¿Sabes cuáles son los pasaportes más poderosos del planeta?

 

Foto de Nataliya Vaitkevich en Pexels

Quizás te estés preguntando qué es un pasaporte poderoso... Empecemos por ahí. El pasaporte, es el documento emitido por cada país, que, cumpliendo acuerdos internacionales, acredita nuestra identidad a nivel global; son, en general, el documento oficial con el que salimos y entramos a algún país.

Sin embargo, aunque tengamos pasaporte, algunos países requieren para permitirnos ingresas a su territorio, que nuestro pasaporte y/o nosotros, contemos con un visado. El visado es, el permiso que se nos otorga para entrar y permanecer durante cierto tiempo y realizar unas u otras actividades; y esto depende en gran medida, del país que emita nuestro pasaporte. Por lo general, el visado (o visa) se obtiene en los consulados, embajadas u oficinas de migración del país destino.

Durante los últimos años, ha habido una creciente tendencia a fomentar que podamos ingresar a muchos países sin tener que contar con visa, sino solamente con el pasaporte. Por ejemplo, si eres ciudadano de algún país de la Comunidad Europea, puedes ingresar a Estados Unidos son visado, solo con el pasaporte de tu país de origen; pero, si eres argentino, requerirás de cierto tipo de visa si vas como estudiante, o de algún otro si vas a trabajar.

Bien, en las últimas décadas, se ha construido una lista con una cantidad de países participantes, en la que se enumera la cantidad de países a las que tu pasaporte te permite ingresar sin visado. Mientras a más países puedas ingresar sin visa, la lista caracteriza a tu pasaporte como más poderoso.

Para el año 2022, la lista ha sido emitida por elaborada por la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo) y la firma Henley & Partners (una firma de asesoría de residencia y ciudadanía global. Esta agencia, radicada en Londres, también brinda asesoría a los países interesados, a fin de desarrollar e implementar programas para la residencia y ciudadanía). La lista cuenta con el análisis de 199 pasaportes, y parte de ella te la presentamos:

Según esta lista, los 10 primeros escalones -utilizo el término escalón, porque están en un orden de ranking que los agrupa no por posición-país sino por cantidad de países, en este caso 33-,  con los pasaportes más poderosos  del mundo son:

Empatados en el escalón 1: Japón, Singapur (192 destinos)

Empatados en el escalón 2: Alemania, Corea del Sur (190)

3. Finlandia, Italia, Luxemburgo, España (189)

4. Austria, Dinamarca, Francia, Países Bajos, Suecia (188)

5. Irlanda, Portugal (187)

6. Bélgica, Nueva Zelanda, Noruega, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos (186)

7. Australia, Canadá, República Checa, Grecia, Malta (185)

8. Polonia, Hungría (183)

9. Lituania, Eslovaquia (182)

10. Estonia, Letonia, Eslovenia (181)

Mientras que los 3 tres escalones con los menos poderosos son:

109. Siria (29)

110. Irak (28)

111. Afganistán (26)

 

 

¿Y nuestra región?

Para el caso Latinoamérica, los 5 pasaportes mejor ubicados son -de acuerdo al escalón que ocupan-:

16. Chile (174 países a los que puede acceder sin visado específico)

19. Argentina (170)

20. Brasil (169)

24. México (159)

27. Uruguay (153)

...Y los 5 últimos de la región en la lista son:

40. Venezuela (129)

41. Nicaragua (127)

56. Ecuador (91)

65. Bolivia (79)

79. Cuba (64)

 

 

¿Quieres ver la lista completa?, puedes ir a: https://dimensionturistica.com/es/wp-content/uploads/2022/01/Los-paises-con-los-mejores-pasaportes-para-viajar-en-2022.webp.webp 

Foto de Nataliya Vaitkevich en Pexels

 


jueves, 14 de marzo de 2019

Tasa de fertilidad, ¿qué es?

Hola... este post busca mostrarte cómo se distribuye la tasa de fertilidad en el mundo. Antes, necesitamos decirte que existe una disciplina o ciencia llamada "demografía", dicho de una manera muy simplista (con la intención de darte una idea de qué es y no de teorizar). Ella, la demografía, se ocupa de observar características en las personas para caracterizar a una población completa.

 

Por ejemplo, observa la variable nacionalidad en las personas de una ciudad, para luego decir cómo es la estructura de la población de esas ciudad en cuanto a su nacionalidad. Al conocer esta composición, se diseñan políticas públicas, se hacen comparaciones entre poblaciones distintas y se puede proyectar como crece una población.

 

Otras variables demográficas son edad, género, orientación sexual, tamaño de la familia, ciclo de vida familiar, ingresos familiares, profesión, nivel educativo, estatus socio-económico, religión, nacionalidad, culturas, entre muchas otras.

 

La tasa de fertilidad o tasa global de fecundidad es una variable variable demográfica que muestra el número promedio de hijos que nacerían por mujer si todas las mujeres vivieran hasta el final de sus años fértiles y dieran a luz de acuerdo con la tasa de fecundidad promedio para cada edad. No es que todas las mujeres tengan esa cantidad de hijos, sino que en promedio, cada mujer la tendría. Algunos países y/o regiones en el planeta, se caracterizan porque las mujeres que allí habitan, tengan más o menos hijos, es decir, que las familias sean más o menos numerosas.

 

Para que la población se mantenga en el mismo número, en términos teóricos, se necesitaría que la tasa fuera de 2 hijos por mujer. Las tasas por debajo de 2, sugieren que las poblaciones "envejecen"

 

En el siguiente gráfico te mostramos mejor la tasa de fertilidad por países (expresada en cantidad de hijos)



Como se aprecia, en Brasil, Italia y Chile, por ejemplo, las mujeres tendrían en promedio entre 1 y 2 hijos a lo largo de toda su vida fértil. En color verde, la tasa nos dice que tendrían entre 2 y 3 hijos tenemos por ejemplo a Argentina (2,26) y México (2,24).

 

Con las tasas más altas, tenemos a Angola con 6,16 y a Nigeria con 6,49... Mientras que con la más baja se ubica Singapur con 0,83, es decir que en promedio cada mujer tendría menos de un hijo a lo largo de toda su vida fértil (puedes ver más países en https://www.indexmundi.com/g/r.aspx?v=31&l=es). De allí, citamos literal:

 

"Definición: Esta entrada proporciona una cifra para el número promedio de hijos que nacerían por mujer si todas las mujeres vivieran hasta el final de sus años fértiles y dieran a luz a los niños según una tasa de fertilidad dada en cada edad. La tasa de fecundidad total (TGF) es una medida más directa del nivel de fertilidad que la tasa bruta de natalidad, ya que se refiere a los nacimientos por mujer. Este indicador muestra el potencial de cambio de población en el país. Una tasa de dos hijos por mujer se considera la tasa de reemplazo para una población, lo que resulta en una estabilidad relativa en términos de números totales. Las tasas superiores a dos niños indican que las poblaciones crecen en tamaño y cuya edad mediana está disminuyendo. Las tasas más altas también pueden indicar dificultades para las familias, en algunas situaciones, para alimentar y educar a sus hijos y para que las mujeres ingresen a la fuerza de trabajo. Las tasas debajo de dos niños indican poblaciones que disminuyen de tamaño y envejecen. Las tasas mundiales de fecundidad están en general en declive y esta tendencia es más pronunciada en los países industrializados, especialmente en Europa occidental, donde se prevé una disminución drástica de las poblaciones durante los próximos 50 años."

 

 

El gráfico: de Supaman89 - Trabajo propio – updated per The World FactBook (CIA) - https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/fields/2127.html, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=7248239

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