jueves, 19 de febrero de 2026

¿Importan los datos a todos los profesionales?

Hace unos años, el concepto de ciencia de datos parecía reservado a especialistas y académicos, casi un término técnico alejado de la vida cotidiana. Hoy, esa percepción ha cambiado radicalmente. La ciencia de datos se ha convertido en una disciplina central para entender y aprovechar el vasto volumen de información que generan la tecnología, los negocios y nuestras propias interacciones diarias.

Esta disciplina no es una moda pasajera, dado que su valor radica en permitir que profesionales de diversos ámbitos transformen datos crudos en conocimiento útil. No se trata únicamente de recolectar números, sino de encontrar sentido en ellos, identificar patrones, establecer relaciones relevantes y anticipar comportamientos futuros. Por ejemplo, técnicas como el análisis predictivo ayudan a evaluar diferentes escenarios y a tomar decisiones fundamentadas con mayor certeza.

El impacto de la ciencia de datos se observa en múltiples sectores. Por ejemplo en el ámbito empresarial, posibilita optimizar procesos, detectar ineficiencias y reducir costos. En salud, puede contribuir a mejorar diagnósticos y tratamientos personalizados. Incluso en la educación o el transporte, la capacidad de analizar grandes volúmenes de información ha cambiado la manera en que se diseñan estrategias y se resuelven problemas complejos.

Para los profesionales, aprender a manejar datos abre puertas porque ya no es una habilidad exclusiva de estadísticos o programadores; incluso quienes provienen de disciplinas no técnicas pueden beneficiarse de conceptos como visualización o análisis exploratorio para comunicar resultados más claros y tomar decisiones más informadas. Las organizaciones valoran cada vez más este tipo de competencias, y quienes las desarrollan tienen mayores oportunidades de insertarse en un mercado laboral dinámico y competitivo.



Además, la ciencia de datos impulsa la innovación, ya que facilita descubrir nuevas oportunidades y diseñar soluciones creativas. Empresas que adoptan enfoques basados en datos pueden adaptar sus estrategias rápidamente, responder a cambios en el comportamiento del consumidor y ofrecer experiencias más personalizadas. La capacidad de anticipar tendencias y comprender patrones permite construir ventajas competitivas sostenibles.

Finalmente, el rol de la ciencia de datos trasciende la simple interpretación de números. Esta aseveración nos enfrenta a cuestiones éticas y de privacidad, recordando que la gestión responsable de la información es tan importante como su análisis. En un entorno donde las decisiones se basan cada vez más en datos, desarrollar estas habilidades se vuelve una necesidad para cualquier profesional que aspire a influir en su sector, generar impacto y mantenerse relevante en la era digital. 

lunes, 2 de febrero de 2026

Meditar: ¿cuándo y cuánto?... ¿qué dicen algunos estudios?

Al hablar de meditación ya no es solo repetir frases bonitas de autoayuda. En las últimas décadas, investigadores de distintas disciplinas —psicología, neurociencias, medicina— han intentado comprender qué efectos reales tiene la práctica meditativa en nuestra salud física y mental. Pero, más importante aún para muchos: ¿Cuánto tiempo hay que dedicarle y con qué frecuencia para ver resultados? Aquí te cuento lo que dicen algunos estudios científicos.

¿Qué es meditar, de forma concreta?

Antes de hablar de tiempos y efectos, conviene aclarar de qué hablamos: mindfulness —o meditación de atención plena— es una forma de meditación que exige estar consciente del momento presente sin juicios, observando pensamientos, sensaciones o emociones mientras suceden, sin engancharse en ellos (Vásquez-Dextre, 2016).

No es mantra, no es trance, no es necesariamente espiritualidad en un sentido religioso. Es, más bien, entrenamiento mental.

Una revisión sistemática —es decir, un estudio que mira muchos estudios al mismo tiempo— encontró evidencia consistente de que meditaciones basadas en mindfulness pueden:

  • Disminuir estrés, ansiedad y síntomas depresivos,
  • Promover bienestar psicológico,
  • Ayudar a manejar situaciones emocionalmente exigentes,
  • Potencialmente mejorar la atención y la competencia socioemocional.
  • Todo esto cuando la práctica es regular y sostenida en el tiempo.

Otra investigación relacionada con la meditación mindfulness sostiene que esta práctica está vinculada a una mayor atención y conciencia en el momento presente, que es uno de sus principales mecanismos de acción.



¿Cuánto tiempo se necesita para ver efectos? 

Aquí es donde muchos se confunden: no hay una “verdad universal” de que más siempre es mejor. La evidencia apunta a algo distinto:

  • Efectos con práctica breve y constante. Un ensayo clínico reciente comparó meditaciones de 10 minutos vs. 30 minutos diarios durante 2 semanas y observó que todas las condiciones mejoraron bienestar y redujeron malestar psicológico. Pero no hubo diferencias significativas entre hacer una meditación más corta o más larga (y tampoco entre sentarse o moverse mientras se medita). Esto sugiere que incluso prácticas de 10 minutos al día pueden tener beneficios si se hacen con regularidad.
  • Efectos acumulados en semanas. Otros estudios (de fuera de Redalyc, pero bien controlados) han mostrado cambios más claros en variables como estado de ánimo, atención y memoria después de practicar diariamente durante al menos 8 semanas.
  • Conclusión práctica: los beneficios parecen crecer con el tiempo; no basta con una sola sesión aislada, y el impacto se nota más cuando la práctica es sostenida por semanas.

¿Cuándo meditar? ¿Una vez al día o más?

La literatura académica no da un “mejor momento del día” definitivo —eso suele depender de tu rutina personal — pero sí hay evidencia de que:

  • La regularidad importa más que la duración de cada sesión.
  • Practicar todos los días, aunque sea poco tiempo, suele traer mejores resultados que largas sesiones esporádicas.

Esto coincide con hallazgos de otras investigaciones: distribuir la meditación en pequeñas sesiones frecuentes puede ser igual o incluso más eficaz que sesiones largas menos frecuentes, especialmente a nivel de adherencia (que la gente realmente medite). 

Si tienes 10 o 15 minutos libres en la mañana o al final del día, eso puede ser suficiente para empezar a notar cambios con el paso de las semanas. Esto nos recuerda algo crucial: la meditación no funciona si no se practica de forma sistemática —como cualquier entrenamiento.

Entonces, ¿cuándo y cuánto? Bueno... aquí vamos

Cuándo: lo ideal es elegir un momento del día que puedas sostener —mañana, tarde o noche— y meditar todos los días si quieres ver efectos claros en semanas.

Cuánto: estudios sugieren que 10 minutos diarios pueden ser suficientes para notar beneficios si se mantiene la práctica. Más tiempo también puede producir beneficios, pero no hay evidencia de que doblar la duración siempre dé el doble de efecto.

Efectos acumulados: la mayoría de resultados destacables aparecen después de varias semanas de práctica diaria, no tras una o dos sesiones sueltas


Fuentes: 

  • Aiquipa-Meza, E., & Pérez-Oré, L. A. (2024). Revisión sistemática de la efectividad de la meditación en el bienestar psicológico en estudiantes de ciencias de la salud. Ciencias Psicológicas. Ao 18, N° 2. Universidad Católica de Trujillo. 
  • Horrillo-Álvarez, B., Marín-Martín, C., & Abuín, M. R. (2018). La adherencia al entrenamiento en meditación mindfulness con registro en papel y en aplicación móvilClínica y Salud, vol. 30, núm. 2, pp. 99-108, 2019. Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid
  • Vásquez-Dextre, Edgar R. Mindfulness: Conceptos generales, psicoterapia y aplicaciones clínicas. Revista de Neuro-Psiquiatría, vol. 79, núm. 1, 2016, pp. 42-51 Universidad Peruana Cayetano Heredia Lima, Perú

Los 4 acuerdos… ¿se puede ser impecable con las palabras siempre?

En el libro Los cuatro acuerdos, el primer acuerdo —sé impecable con tus palabras— suele presentarse como una regla simple, casi evidente. Sin embargo, cuando se intenta vivirla en la práctica, aparece una pregunta incómoda: ¿es posible ser impecable siempre con lo que decimos?

Responder con honestidad implica ir más allá del eslogan, porque la impecabilidad no es perfección, ni silencio forzado. Es conciencia aplicada al lenguaje. Y eso lo cambia todo.

palabras

Antes, ¿Qué significa ser "impecable"?

La palabra impecable viene del latín impeccabilis: “sin pecado”, “sin error”. En el contexto del acuerdo, no se refiere a no equivocarse, sino a no usar la palabra para generar daño ni compromiso innecesario. La palabra, entendida como energía creadora, puede sanar e incluso intoxicar; puede abrir posibilidades o cerrarlas.

Ser impecable no es hablar bonito. Es hablar con intención clara. Es elegir palabras que expresen verdad sin añadirle veneno (aun sin intención): sin humillación, sin exageración, sin manipulación emocional, sin toxicidad (como decimos actualmente). También implica reconocer cuándo callar, no por miedo, sino por lucidez.

La impecabilidad es una ética del lenguaje. Y como toda ética, se practica en contextos reales, no ideales.

La idea de ser impecable “siempre” suele generar frustración. Porque vivimos cansados, sobreestimulados, sin dormir... Porque hay discusiones, heridas abiertas, días malos... Porque somos humanos, eso somos.

Pretender impecabilidad constante equivale a exigir ausencia de emoción o con mucha mesura, y eso es imposible. La emoción precede a la palabra. A veces hablamos desde el enojo, el miedo o la tristeza antes de poder ordenar lo que sentimos. Eso no nos convierte en personas inconscientes; nos convierte en personas.

El error común es creer que fallar invalida el acuerdo. En realidad, fallar es parte del entrenamiento. La impecabilidad no es un estado que se alcanza y se conserva; es una dirección hacia la cual se vuelve una y otra vez.


Quizás desde un punto de vista mas personal, creo que: 

  • Impecabilidad no debe implicar censura emocional. Ser impecable no significa tragarse lo que uno siente. Reprimir no es ser consciente. El acuerdo invita a expresar sin agredir, no a callar para evitar conflicto. Decir “esto me dolió” es impecable. Decir “siempre haces todo mal” no lo es.
  • La palabra también va hacia adentro de quienes la decimos. Muchas personas cuidan su lenguaje externo, pero se maltratan internamente. Frases como “soy un inútil”, “siempre arruino todo” son formas de violencia verbal dirigidas al yo. La impecabilidad comienza en el diálogo interno, porque ese diálogo condiciona decisiones, autoestima y conducta.
  • No es un acuerdo para exigir a otros, sino un acuerdo personal. Cuando se usa para señalar o corregir a los demás, se transforma en una herramienta de control. La verdadera práctica es silenciosa: se nota en el modo de hablar propio y no en la corrección ajena.

La pregunta correcta no es “¿puedo ser impecable siempre?”, sino “¿puedo volver a la impecabilidad cada vez que me doy cuenta?”. Esa vuelta es el verdadero músculo que se entrena.

Algunas prácticas simples —no fáciles— ayudan: Pausa antes de hablar, dicen que 5 segundos nos separan decir algo totalmente atravesado por la emoción a algo entre la emoción y la sensatez. Hablar en primera persona: usar “yo pienso”, “yo necesito”, “yo siento” reduce posibles ataques y abre diálogo. Reparar cuando sentimos fallamos: Reconocer excesos, ofrecer disculpas, corregir. Eso también es impecabilidad.

En un mundo saturado de palabras impulsivas, elegir hablar con conciencia no es ingenuidad. Es una forma silenciosa y profunda de responsabilidad personal.

martes, 27 de enero de 2026

¿Qué dicen los números cuando nadie los mira?

 

La mayoría de nosotros creemos que la estadística es una serie de fórmulas, gráficos y tablas interminables. Lo que muchas veces no vemos es que, detrás de cada porcentaje hay una decisión, una política pública, una familia o una persona que llega (o no) a fin de mes. No es exagerado decir que los datos gobiernan -silenciosamente- buena parte de nuestra vida cotidiana.

Para la investigación cuantitativa, medir no es solamente contar, sino que es definir con precisión qué es lo que se cuenta y para qué se lo cuenta. Sobre la base de Hernández-Sampieri (2022), podemos decir que una variable mal operacionalizada puede invalidar todo un estudio desde antes de comenzarlo. El error no está en el cálculo, sino en la pregunta.

Tomemos un ejemplo: el Instituto Nacional de Estadística y Censos -de la República Argentina- o INDEC, publica la tasa de desocupación y con ella no solo informa un número sino que está delimitando quién es “desocupado”, cuándo, cuántos y bajo qué supuestos metodológicos. Esa definición afecta las comparaciones históricas, las decisiones presupuestarias y también los discursos políticos (INDEC, 2023).

La tentación habitual es buscar relaciones rápidas, generar una noticia con un número, usar dos fenómenos (variables) y ver si se "mueven" juntas para hablar de causa y efecto, pero la estadística es más prudente. Pearson (1896) ya advertía que la correlación, en sí misma, no equivale a explicar. La causalidad requiere de teorías, diseños y control. Sin eso, los porcentajes y gráficos seducen, pero muchas veces mienten.

En las ciencias sociales este problema toma otra notoriedad porque los fenómenos no son estables: cambian con el contexto, cambian con el tiempo y cambian con las decisiones. Por eso los modelos multivariados además de ser una sofisticación técnica, son una necesidad epistemológica: generar una explicación más amplia, más inclusiva para tratar de explicar a un fenómeno. Contrariamente a ello, diría que reducir la realidad a una sola variable dependiente y una independiente (aunque es más fácil), casi nunca es lo correcto.

Según Kahneman (2011), los mayores sesgos no provienen de los datos, sino de quienes los interpretan. El autor mostró que, en muchas ocasiones, incluso expertos tienden a ver patrones donde solo hay casualidad. De allí que el análisis cuantitativo exige algo más difícil que saber calcular, exige aprender a desconfiar de esa primera intuición.

Quizás por eso la buena metodología incomode: Obligue a justificar cada una de las decisiones, a mostrar los supuestos, a admitir las limitaciones y, sobre todo, a aceptar que los números no hablan solos: Hablan con la voz de quien los interroga. Cuando a la estadística se la usa con rigor, deja de ser un tecnicismo y pasa a ser una una herramienta ética.

Dicho de otra forma, la estadística permite discutir desigualdades, evaluar políticas y anticipar posibles escenarios sin prometer verdades absolutas... La estadística si promete mejores preguntas. Es tal vez ese su mayor valor: hacernos acordar que medir es una forma de mirar, y que toda mirada implica una responsabilidad.


Fuentes: 

Hernández-Sampieri, R., Fernández-Collado, C., & Baptista, P. (2022). Metodología de la investigación (7.ª ed.). McGraw-Hill.

INDEC. (2023). Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos. Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Kahneman, D. (2011). Thinking, Fast and Slow. Farrar, Straus and Giroux.

Pearson, K. (1896). Mathematical contributions to the theory of evolution. III. Regression, heredity, and panmixia. Philosophical Transactions of the Royal Society of London, 187, 253–318.





lunes, 26 de enero de 2026

Cambios en la metodología de cálculo del IPC, nuevas ponderaciones y dimensiones

A partir de enero de 2026, el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) cambia modifica la manera en la que se calcula el IPC (Índice de Precios al Consumidor). ¿Cómo?, ¿en qué?

Bien, se tomará en cuenta una Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) más reciente, realizada en 2017-18, por lo que cambiarán algunas ponderaciones para calcular las canastas básicas y/o el adulto equivalente. Estas consideraciones atienden a la recomendación internacional de renovar la canasta (cada 5 o 10 años) para evitar distorsiones en la representación del gasto.
Algunos de los cambios:
  • Bajan ponderaciones como Alimentos y Bebidas no alcohólicas, Bebidas Alcohólicas y tabaco, Restaurantes y Hoteles y, Prendas de Vestir y Calzado
  • Suben ponderaciones como Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Transporte y, Comunicaciones
  • Aparece una 13era dimensión: "seguros y servicios financieros", hasta ahora contenida (por decirlo de una manera simplista) en el rubro "Bienes y Servicios Varios"
Si bien su primera publicación oficial en febrero de 2026 y será la referida a las mediciones de enero de 2026, el cálculo se viene probando desde abril de 2025.



Imagen creada con IA

domingo, 25 de enero de 2026

¿Vives la mejor etapa de tu vida… o solamente sobrevives a ella?

 Hoy, América Latina está en una encrucijada sociodemográfica y económica que nos afecta directamente a quienes tenemos entre 30 y 45 años: nuestra forma de trabajar, pensar y cuidar nuestra salud y familia. Acá cinco puntos al respecto.

  1. La población adulta sigue aumentando: en la región hay más adultos que jóvenes, fruto de décadas de baja en las tasas de fecundidad y aumento de la esperanza de vida. Esto cambia necesidades familiares, de empleo y de atención en salud;
  2. La salud y el bienestar ya no son opciones posibles: casi la mitad de los consumidores en la región están priorizando su salud al gastar su dinero. Esto quizás explica por qué apps de fitness, terapias y contenidos de autocuidado están creciendo mucho más rápido que antes;
  3. El empleo es más que nunca un desafío estructural: aunque las cifras de desempleo descendieron en 2024, la informalidad y la desigualdad salarial siguen siendo altas—especialmente entre mujeres y jóvenes adultos—con impactos directos en calidad de vida y seguridad financiera; 
  4. La digitalización está reconfigurando el trabajo: desde reclutamiento hasta plataformas que formalizan servicios (muchos de ellos informales), hay una ola de transformación digital que redefine cómo y dónde generamos nuestros ingresos. Esto abre oportunidades, pero también exige nuevas habilidades; y 
  5. Las decisiones de hoy cuentan para los próximos 20 años: entender estas tendencias no es opcional: es una forma de  supervivencia. Analizar datos reales, adaptar tu carrera y salud, y construir redes y habilidades digitales es la hoja de ruta para prosperar.

Para quienes tienen entre 30 y 45 años, NO ESTÁS EN UNA CRISIS DE LOS 30, sino que estás justo en el punto donde los cambios estructurales más te afectan. Por eso te dejamos esta pregunta: ¿qué habilidades estás desarrollando o aprendiendo este año que te preparan para el 2030? Comparte tu respuesta en los comentarios del blog y comencemos la conversación que muchos ya están necesitando.

Fuentes: 

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (2023). Efectos y desafíos de la transformación demográfica en América Latina y el Caribe. https://www.cepal.org/es/enfoques/efectos-desafios-la-transformacion-demografica-america-latina-caribe

Innova Market Insights. (2024). Consumer trends 2025 in Latin America. https://www.innovamarketinsights.com/trends/consumer-trends-2025-in-latin-america/

International Labour Organization & Reuters. (2025, 12 de febrero). Unemployment dips in Latin America in 2024 but inequality gap grows, ILO says. https://www.reuters.com/world/americas/unemployment-dips-latin-america-2024-inequality-gap-grows-ilo-says-2025-02-12/

Interfell. (2024). Top recruitment trends in the Latin American tech ecosystem for 2025. https://blog.interfell.com/en/top-recruitment-trends-in-latin-american-tech-ecosystem-for-2025

sábado, 24 de enero de 2026

Cuatro de cada 10 jóvenes (sub 35) en la Argentina no logran mudarse solos

Cuatro de cada 10 jóvenes (sub 35) en la Argentina no logran mudarse solos en el 2025.

A partir de datos de la EPH-INDEC, la Fundación Tejido Urbano, cuenta que por motivos como precarización y dificultades para acceder a empleo, durante el 2025, el 38,3% de los jóvenes de entre 25 y 35 años no logró independizarse en Argentina, hablando en cuanto a mudarse solos. De este modo, la tasa de no emancipación muestra deterioro en relación al 2024 que había alcanzado 37,8%, aunque se acerca a cifras del 2023. Acá una gráfica obtenida en la página:
Fuente: https://img.lagaceta.com.ar/fotos/notas/2025/07/25/grfico-registro-367porciento-no-solo-mas-bajo-desde-2016-pero-sigue-siendo-proporcion-elevada-aproximadamente-cuatro-cada-diez-jovenes-siguen-dentro-circulo-1094560-131456.png?fbclid=IwY2xjawPiJU1leHRuA2FlbQIxMABicmlkETFIZ2tENTBIVDlJYndnZHFoc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHkmkr0cjOeFjHw8dLp_PND_5clWJKIf3QVMavDusZYnQX79TLkjvJdOQMK-j_aem_r3bivKCI0HDEta0JEOUM0w 

Cómo gestionamos lo que nos sucede... en palabras de la Psiquiatra Rojas-Estapé

En tiempos de notificaciones muy constantes, plazos infinitos y urgencias (muchas veces) fabricadas, nuestro cuerpo y nuestra mente aprenden a habitar la inquietud como si fuera lo "normal".

domingo, 28 de diciembre de 2025

Ingesta calórica y “adulto equivalente”: cómo se miden las necesidades alimentarias

Cuando hablamos de consumo de alimentos, no todas las personas necesitan "lo mismo”. La edad, el sexo, el peso corporal y el nivel de actividad física, entre otras, influyen de manera directa en la cantidad de energía que el cuerpo requiere cada día. Para poder comparar hogares, regiones o poblaciones completas, la nutrición utiliza un concepto clave: el adulto equivalente.

El adulto equivalente es una unidad de referencia que permite expresar las necesidades energéticas de una población tomando como base a un adulto promedio. En Argentina, por ejemplo, esta referencia suele definirse como un varón adulto de entre 30 y 59 años, con actividad física moderada, cuyas necesidades energéticas rondan las 2.700 kilocalorías diarias. A partir de ese valor, se asignan coeficientes a mujeres, niños y personas mayores, según sus requerimientos específicos.



De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, un adulto promedio necesita entre 2.000 y 2.500 kcal por día, aunque esta cifra puede variar considerablemente. Por ejemplo, una mujer adulta con actividad física moderada suele requerir alrededor de 2.000 kcal, mientras que un niño de 5 años necesita aproximadamente 1.300 kcal diarias. En términos de adulto equivalente, ese niño representa cerca de 0,48 AE, es decir, menos de la mitad del requerimiento energético del adulto de referencia.

Este enfoque es ampliamente utilizado en estudios socioeconómicos y nutricionales. La FAO emplea el concepto de adulto equivalente para estimar la disponibilidad energética de los hogares y evaluar situaciones de inseguridad alimentaria. Según sus informes, el consumo energético mínimo recomendado para evitar la desnutrición crónica se ubica en torno a las 1.800 kcal por persona por día, aunque este valor no contempla diferencias por edad ni sexo, lo que refuerza la utilidad del adulto equivalente como herramienta analítica.

En el caso argentino, los documentos técnicos del INDEC utilizan el adulto equivalente para calcular la Canasta Básica Alimentaria. Esta canasta busca cubrir un umbral energético cercano a las 2.750 kcal diarias por adulto equivalente, ajustado según pautas de consumo locales. Así, un hogar compuesto por dos adultos y dos niños no se mide como “cuatro personas” de manera directa y proporcional, sino como una determinada cantidad de adultos equivalentes, lo que permite estimar con mayor precisión sus necesidades reales de alimentos.


Las estadísticas muestran que este detalle no es menor. Un mismo nivel de ingresos puede ser suficiente para un hogar con baja carga de adultos equivalentes, pero resultar claramente insuficiente para otro con mayores requerimientos energéticos. Por eso, el adulto equivalente se volvió una herramienta central para el análisis de pobreza, nutrición y políticas públicas.

Entender la ingesta calórica desde esta perspectiva ayuda a mirar más allá del promedio y a reconocer que alimentarse adecuadamente no es solo una cuestión de cantidad de personas, sino de necesidades concretas. En tiempos de debates sobre seguridad alimentaria y costo de vida, estos indicadores permiten poner números —y contexto— a una realidad cotidiana.


Fuentes 

Organización Mundial de la Salud (OMS). Energy and protein requirements. Report of a Joint FAO/WHO Expert Consultation

FAO (2021). The State of Food Security and Nutrition in the World

INDEC (Argentina). Canasta Básica Alimentaria y Canasta Básica Total. Metodología y resultados


Imagen 1: https://nutritionsource.hsph.harvard.edu/wp-content/uploads/2023/03/Spanish_General_HEP_Feb2015_2-1024x801.jpg

Imagen 2: Obtenida a partir de https://www.indec.gob.ar/ftp/cuadros/sociedad/serie_cba_cbt.xls 

Leer hoy: entre pantallas y páginas

 

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Durante años hemos repetido la idea de que las pantallas sustituirían por completo a los libros. El panorama actual es más matizado. Leemos distinto pero seguimos leyendo, en más soportes y con otros ritmos. La pregunta interesante ya no es si leemos, sino cómo y para qué.

Los dispositivos digitales han ampliado el acceso al texto escrito: un teléfono inteligente puede contener más libros que una biblioteca doméstica de otra época. Las plataformas de préstamo digital, bibliotecas virtuales y editoriales independientes han logrado que textos que eran inaccesibles, hoy estén a pocos clics. Por otra parte, el libro impreso conserva un valor simbólico y práctico difícil de reemplazar: no depende de baterías, permite una lectura más pausada y sigue siendo el formato preferido para el estudio profundo.

Hay estudios que muestran que el soporte influye en la forma de comprender lo que se lee. Algunas  investigaciones citadas por la UNESCO señalan que la lectura en papel favorece la concentración sostenida, mientras que la lectura digital tiende a ser más fragmentaria, asociada al escaneo rápido de información. Esto no implica que una sea mejor que la otra, sino que cumplen funciones distintas.

En el ámbito educativo, esta diferencia es clave. Informes del OECD, a partir de evaluaciones como PISA, advierten que los estudiantes necesitan desarrollar competencias de lectura profunda incluso en entornos digitales, aprendiendo a filtrar, jerarquizar y reflexionar sobre lo que leen. También, no alcanza con acceder al texto: es necesario construir sentido.

Otra consideración importante, es que cambió el lugar social de la lectura. Hoy convive con redes sociales, videos y múltiples estímulos. Lejos de desaparecer, la lectura se adaptó: clubes de lectura virtuales, newsletters especializados y podcasts que dialogan con libros, muestran nuevas formas de circulación cultural. Según datos del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, en América Latina crecen las experiencias híbridas que combinan lectura tradicional con soportes digitales.

Pareciera que el desafío no es elegir entre pantalla o papel, sino recuperar el tiempo y la disposición para leer con atención. En un contexto de sobreinformación, leer se vuelve un acto casi contracultural: detenerse, comprender y pensar. Y eso, más allá del soporte, sigue siendo una de las herramientas más poderosas para entender el mundo.

Sobre cifras, siempre en promedios

España sigue al frente de los países de habla hispana que más leen con 10,3 libros leídos por año, le sigue Argentina (5,4 libros por año), luego Chile (4,5 libros leídos por año). En cuanto a la cantidad de libros que se tienen en casa en la Argentina: El 62% posee hasta 25 libros; un 23% entre 61 y 100, y solo un 11% dice tener una biblioteca con un centenar de ejemplares.


Fuentes consultadas

UNESCO (2021). Reimagining our futures together: A new social contract for education.

OECD (2019). PISA 2018 Results: What Students Know and Can Do.

CERLALC – UNESCO (2020). Lectura en tiempos de pandemia: acceso, prácticas y desafíos en América Latina.

Clarín (29/09/2024). Cuál es el país que más lee en América Latina, según el Cerlalc. https://www.clarin.com/informacion-general/pais-lee-america-latina-cerlalc_0_FsllJOdWff.html

lunes, 3 de octubre de 2022

¿Cuánta yerba se consumió en el mercado interno argentino en agosto 2022?

En la Argentina, tal como lo hemos dicho antes, existe el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), que se encarga de, entre muchas otras cosas, llevar las estadísticas oficiales de la yerba mate, especialmente en relación con su comercialización. Mensualmente, elaboran y presentan las estadísticas que indican cuanta yerba mate se consumió, por ejemplo en el mercado nacional. Esta cifra, realmente no muestra cuanto se consumió o sea, no nos dice cuanta yerba se usó para preparar mates... Esa cifra sería casi imposible de determinar, dada la complejidad de esa medición, esto lo aclaramos porque la idea de este blog es explicar cómo se elaboran y miden los indicadores. De nuevo, esta cifra, para el mes de agosto, nos dice que durante el mes de agosto, el volumen de yerba mate que se elaboró y destinó al mercado interno en la Argentina, fue de 24.465.517 kilos... Solamente en agosto. De esta manera, se aumula en el año (entre enero y agosto de 2022) un consumo total de 189.641.223 kilos.

domingo, 25 de septiembre de 2022

El tiempo y nuestra calidad de vida

Muchas veces la calidad de vida a tratado de ser medida; uno de los mejores indicadores es el Índice de Desarrollo Humano, del que hemos hablado en posteos anteriores (puedes ver aquí). Pero en términos de cómo vivimos, hay una fuerte tendencia a pensar que la calidad de vida se ve representada por la forma en la que (contando con un buen estado de salud general), podemos organizar nuestro tiempo y podemos dedicar momentos a trabajar, a descansar, a actividades deportivas y recreativas, a compartir con amigos y familia, etc. 

El no gestionar nuestro tiempo, tiene en muchos casos, como resultado que tengamos que sacar tiempo de donde no lo hay, ah, para... o sea le quitamos tiempo al sueño, y leemos artículos que nos indican que el 40% de la población mundial duerme mal, aproximadamente un 30% de los hombres y mujeres entre 30 y 64 años (ya en el 2006) reportaban dormir menos de 6 horas diarias, o, el 95,3% de los adolescentes no duerme lo suficiente

A este oficio/disciplina de organizar el tiempo, se le llama GESTIÓN DEL TIEMPO, y Wikipedia lo define como el proceso de planear y controlar consciente del tiempo empleado en actividades concretas, que buscan elevar nuestra eficacia, eficiencia y/o nuestra productividad.; y ha cobrado especial relevancia desde los tiempos de la pandemia, cuando descubrimos que podíamos hacer lo mismo (y más), en menos tiempo.

Dicho así, nuestra calidad de vida, podría estar íntimamente relacionada con la forma en la que hacemos la gestión de nuestro tiempo; por ejemplo, si eres estudiante, acá un documento que te puede ayudar a ver cómo estás gestionando tu tiempo, o mejor aun, en qué estás empleando tu tiempo sin ejercer una gestión real: Organiza tu tiempo de forma eficaz, de Marchena, Hervías, Galo y Rapp 

Dentro de las ventajas de hacer gestión del tiempo, podemos mencionar que mitigamos el efecto de los imprevistos, evitamos los "última hora", se reduce la sensación de no tener tiempo para nada, planificar las actividades que requieren más o menos tiempo en relación a otras, planificar actividades relacionadas con tu salud como la recreación, el ejercicio y el sueño... y muchas más que seguramente tú podrás ir descubriendo. 

Por otra parte, dentro de las sugerencias para gestionar tu tiempo están:

  • Distinguir entre lo urgente y lo importante
  • Hacer un plan semanal y tratar de cumplirlo
  • Evitar las multitarea
  • Establecer tiempos límites para las tareas
  • Planificar descansos entre bloques de tareas (estos bloques no deberían sobrepasar las 2 horas). El método Pomodoro propone bloques de 25 minutos con descansos de 5 minutos
  • Quizás la más importante: AVERIGUA EN QUÉ "PIERDES" EL TIEMPO, es decir, descubre cuáles son tus "ladrones de tiempo"
Hay muchas apps que te pueden ayudar a gestionar tus tiempos, hay quienes prefieren lápiz y papel, para ellos este enlace en Pinterest; y para quienes prefieren ser más tech, por supuesto el Google Calendar y  Microsoft OneNote que tienen la ventaja de que se integran con muchos sitios web y apps con la ventaja de poder utilizarlos en tu computador y en tu celular; también otras apps como Blocos que te da la opción de organizarte en bloques de 10 minutos, Habitica que busca ayudarte a crear hábitos con una interfaz muy gamificada, solo por mencionar algunas.

Lo cierto es que hay miles de estudios científicos que muestran que gestionar el tiempo y las actividades diarias (entre ellas, vamos de nuevo, descansar y dormir), inciden en nuestra salud y nuestra calidad de vida.





viernes, 22 de julio de 2022

Las labores domésticas y de cuidado, tienen su propia encuesta en la Argentina


La Encuesta Nacional del Uso del Tiempo, es una iniciativa del INDEC que ha venido describir el trabajo en la ocupación y en no remunerado, para así visibilizar las desigualdades de género y socioeconómicas en relación al uso del tiempo; también a caracterizar a la población que demanda cuidado. Tiene como antecedente a la Encuesta sobre Trabajo No Remunerado y Uso del Tiempo que se llevó a cabo en el 3er trimestre del año 2013, en la Argentina. 

En el sitio web del INDEC*, puedes revisar los resultados en de la encuesta llevada a cabo en octubre, noviembre y diciembre del año 2021. Con esta encuesta, realizada en 28.520 viviendas seleccionadas a partir de áreas urbanas de la Argentina, se buscó caracterizar cómo personas de distintas edades, reparten su tiempo entre las actividades que realizan dentro y fuera del hogar.

Algunos de los resultados: 9 de cada 10 mujeres realizan labores domésticas no remuneradas, mientras que menos de 7 de cada 10 varones lo hacen. 

Hasta hace poco, las labores domésticas y de cuidado, eran desestimadas en relación a su aporte a la economía nacional y mundial, pero hoy día, se discute ampliamente sobre cuánto aportan (si bien no en dinero, si en ahorro), y cómo genera una tasa de retorno -entre otras-

¿Haces tareas de en el hogar?, ¿sabes cuántos aporte haces?... Te invitamos a probarlo con esta calculadora: https://calculadora-del-cuidado.argentina.gob.ar/ 


*Sitio web del INDEC: www.indec.gob.ar 

lunes, 24 de enero de 2022

Algunos números sobre la depresión en la Argentina (Prepandemia)

Antes de leer, te invitamos a recordar que cuando hablamos de estimaciones, no referimos a cifras construidas que no reflejan un conteo exacto; y que, a pesar de no ser precisos, son "lo mejor" que se tiene a mano (ese lo mejor es de acuerdo a las condiciones en que la estimación fuera construida).


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es una enfermedad que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas. Por tanto, al ser una enfermedad, implica que requiere atención, control y, en algunos casos, hasta tratamiento (si quieres conocer más sobre la depresión, te invitamos a leer inicialmente una sección de la página de la Organización Panamericana de la Salud aquí).

No es nuestra intención definir la depresión, pero no podemos dejar de decir que es un tema preocupante, que está incluida como enfermedad en las agendas de salud de muchos países, y cada día, gana más terreno. 

En el mundo, según estimaciones de la OMS estima que viven unos 30 millones de personas con depresión. En relación a Chile, por ejemplo, la página de la Fundación Chile Positivo nos dice que 

"en el peor de los casos puede llevar al suicidio, siendo esto la segunda causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años a nivel mundial. Informes internacionales y encuestas nacionales han evidenciado que en Chile una gran parte de la población tiene depresión, según el reporte “Depresión y otros Desórdenes Mentales Comunes” (2017) de la OMS, en nuestro país 844.253 personas mayores de 15 años padece depresión, es decir, el 5% de la población" [1]

Para el caso Argentina (igual que para casi todos los países), no hay un número exacto, dado que la depresión suele ser asociada con un simple estado de ánimo o con una situación pasajera, y/o en muchos casos no se a suele diagnosticar, bien porque quienes la sufren no asisten al médico o porque sus síntomas la disfrazan detrás de otra enfermedad.  No obstante,  a partir del primer Estudio Argentino de Epidemiología en Salud Mental (publicado en la revista Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology), se conoció que uno de cada tres argentinos padece algún trastorno de salud mental, siendo los más comunes la Depresión y la Ansiedad (Cabe destacar que este estudio es pre-pandemia)

¿Cómo se construyó este dato?

"El estudio multicéntrico incluyó casi 4 mil participantes de 18 años y más (sin límite superior de edad) de las nueve ciudades más importantes del país (Buenos Aires, Córdoba, Corrientes-Resistencia, Mendoza, Neuquén, Rosario, Salta y Tucumán), representativas del 50% de la población total de la Argentina. Se realizaron entrevistas domiciliarias, para lo que se utilizó la versión electrónica de la Encuesta Mundial de Salud Mental – Entrevista Diagnóstica Internacional Compuesta" [2]

Adicionalmente, para el años 2020 (prepandemia), se estima que el 9% de los argentinos, en algún momento de su vida va a padecer de depresión (para el año 2017, según un informe de la OMS, un 4,4% de la población mundial sufría de depresión, y para el caso Argentina un 4,7%)

Si conoces a alguien que pudiera padecer de depresión o algún trastorno de la salud mental mira esta página de contactos: Líneas de acompañamiento, apoyo y orientación en salud mental



[1]: https://www.chilepositivo.org/2020/01/13/dia-mundial-contra-la-depresion-un-problema-de-salud-mental-en-chile/ 


[2]: https://www.uba.ar/noticiasuba/nota.php?id=19246

martes, 18 de enero de 2022

Unas gotitas sobre Índice de Desarrollo Humano

 

El Índice de Desarrollo Humano es uno de los conceptos que con más frecuencia se utilizan para comparar las condiciones en las que habitan los habitantes de un país en relación a sí mismo y con otros, basado en las condiciones y las potencialidades propias de cada país. Dentro de las ventajas que ofrece es dejar de lado la visión binaria de desarrollo/subdesarrollo y preocuparse por el ejercicio de las libertades de los ciudadanos de un país en el acceso a sus derechos, y refleja la preocupación de los Estados por quienes se encuentran en sus territorios; actualmente incluye tres dimensiones: Salud, Educación y Nivel de vida decente. Podría entonces pensarse que el IDH (Índice de Desarrollo Humano) ofrece una mirada más amplia e incluyente del desarrollo, aunque sea objeto de críticas y mejoras. La propuesta del IDH proviene de un trabajo del economista Indio Amartya Sen presentado en el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

Sin embargo, no fue sino hasta 1990, que el PNUD inició la publicación de su Informe Anual sobre el desarrollo.[1] En él, se busca sistematizar información relacionada a las mediciones del Desarrollo Humano, a través de un constructo teórico: el Índice de Desarrollo Humano, en lo posterior IDH[2]. Lo anterior permite comparar los retrocesos o avances que tienen los países en las variables que lo componen: longevidad (a través del indicador esperanza de vida al nacer), nivel de conocimiento (en la construcción teórica de 1990 se utilizó el coeficiente de alfabetización de adultos, pero desde 1991 se utilizan dos: coeficiente de alfabetización de adultos y tasa de matriculación combinada primaria, secundaria y terciaria –hasta 2015 se utilizaba la media de escolaridad-) y nivel de vida decente (a través del indicador ingreso per cápita –desde el año 2010 el mínimo se sitúa en USD 100-). Estos indicadores buscan cubrir las tres dimensiones que se consideran elementales en cuanto a las oportunidades de desarrollo para un individuo: salud, educación y acceso a una vida digna (pensado como acceso a la alimentación, entre otras).

De esta forma, el PNUD reconoce al desarrollo humano como el un proceso a través del cual una sociedad procura mejoras en las condiciones de vida de sus ciudadanos por el acceso que estos tienen a cubrir sus necesidades básicas y complementarias, y a la creación de un entorno cambiante en el que se respeten sus derechos humanos, en lo posterior DDHH (PNUD, 2010). No obstante, también se considera como posibilidad que tiene un ser humano para ser o hacer lo que desea ser o hacer. Esto es, el Desarrollo Humano puede ser entendido como una forma de evaluar la calidad de vida en la que un ser humano se desenvuelve, en relación a las oportunidades que recibe.

Desde entonces y hasta la fecha, los indicadores quedan definidos así[3]:

Longevidad:  Referida a la supervivencia, la vulnerabilidad ante la muerte a una edad relativamente temprana. Su indicador es la esperanza de vida al nacer;

Nivel de conocimientos: Se refiere a los conocimientos, quedar excluido del mundo de la lectura y la comunicación. Se sirve de dos indicadores:  Coeficiente de alfabetización de mayores de 25 años y  Media Años de escolaridad Tasa de matriculación combinada primaria, secundaria y terciaria; y

 Nivel de vida decente  Se relaciona al nivel de vida decente en términos del aprovisionamiento económico general. Cuyo indicador es  Ingreso per cápita calculado a paridad.  

Por tanto, el IDH se mueve en la escala entre 0 y 1. El rango de valores está subdividido así:

Desarrollo Humano Alto con valores comprendidos entre 0.800 y 1, ambos inclusive;

Desarrollo Humano Mediano con valores ubicados entre 0.500 y 0.799, donde hay DH Mediano Alto (entre 0.700 y 0.799); DH Mediano Medio (entre 0.600 y 0.699); DM Mediano Bajo con valores entre 0.500 y 0.599, y

Desarrollo Humano Bajo con valores que van de 0 a 0.499, inclusive

Dada la particularidad de la metodología de construcción del IDH, este no debe ser expresado en porcentajes, es decir, si un país alcanza un IDH de 0,764, no significa que su índice de desarrollo humano sea del 76,4%.

 


[1] El Informe se publica en varios idiomas y es realizado por las oficinas centrales del PNUD con colaboración de las oficinas regionales en todo el mundo.

[2] El IDH se calcula de acuerdo con la propuesta del economista pakistaní Mahbub Ul Haq, basado en gran medida en los postulados de Sen, A. (1985) ¿Cuál es el camino del desarrollo? En: Comercio Exterior, Vol.35, Núm.10, México Disponible en: http://revistas.bancomext.gob.mx/rce/magazines/299/2/RCE2.pdf recuperado el 31 de octubre de 2017


[3] Para mayor y mejor detalle de cómo calcular el IDH de forma didáctica, se recomienda visitar la dirección http://www.educ.ar/sitios/educar/recursos/ver?id=14607

¿Qué es un indicador? (vídeo corto, cortito)


Muchas veces escuchamos hablar de indicadores. El término indicador se utiliza en todos los ámbitos de la vida humana que tengan alguna relación con la estadística, porque es precisamente en ella, donde nace y se sustenta, aunque vea su aplicabilidad en otras ciencias y/o disciplinas.

 Un indicador es: un datos (calculado u obtenido) que se utiliza para caracterizar un fenómeno. Ese dato siempre tiene un contexto (un valor máximo o mínimo), lo que permite apreciar cómo se está, en relación a lo que se indica medir. ¿Para qué?, bien, los indicadores se suelen utilizar para ser

comparados con el mismo indicador pero de otro período, lo que permite entonces indicar, si la situación está mejorando, empeorando o estable, y cuánto.

 Los indicadores tienen un componente objetivo y uno subjetivo. El subjetivo se relaciona con qué al ser construido, cada empresa, organización, ente, persona, decide cómo construir su indicador o cuál tomas de los disponibles. El componente objetivo se aprecia en cuanto a que al estar diseñado con operaciones matemáticas, una vez definida su fórmula, su cálculo no estará afectado por criterios personales.

 Asimismo, podrían dejarnos ver en qué medida se están logrando objetivos propuestos. Esto, permite respaldar y objetivar la toma de decisiones en alguna materia. Desde esta perspectiva, entonces un indicador debe ser claro en su construcción, explicito en cuanto a qué pretende indicar, replicable en cuanto a que los datos puedan ser obtenidos a lo largo del tiempo. 

 Por ejemplo, el promedio de ventas de una empresa puede ser un indicador: al ser porcentaje tiene un mínimo  y un máximo comoreferencia, muestra las variaciones en cuanto a las ventas de un mes y otros meses. ¿Es este el único indicador de las ventas?, NO... hay muchas más, pero cada empresa decidirá cuál tomará como su indicador.

  

Hoy te invitamos a ver este corto (cortito) del Instituto Provincial de Estadística y Censos de Misiones, que nos explica qué es un indicador

 Antes, te decimos que:

 "No existe una definición oficial por parte de algún organismo nacional o internacional, sólo algunas referencias que los describen como: “Herramientas para clarificar y definir, de forma más precisa, objetivos e impactos (...) son medidas verificables de cambio o resultado (...) diseñadas para contar con un estándar contra el cual evaluar, estimar o demostrar el progreso (...) con respecto a metas establecidas, facilitan el reparto de insumos, produciendo (...) productos y alcanzando objetivos” (ref. 1)

 

 También podemos citar a Bauer y otros, que (refiriéndose a indicadores sociales) nos dicen que “Los indicadores sociales (...) son estadísticas, serie estadística o cualquier forma de indicación que nos facilita estudiar dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos con respecto a determinados objetivos y metas, así como evaluar programas específicos y determinar su impacto” (ref. 2)

  

Ahora sí, el corto

 


 

 

 

Acá las fuentes:

 

1. Organización de las Naciones Unidas (ONU). Integrated and coordinated implementation and follow-up of major. United Nations conferences and summits. Nueva York, Estados Unidos de América, 10 y 11 de mayo de 1999, p. 18. Consultado en internet en la página. Descargado de https://digitallibrary.un.org/record/272664/files/E_1999_11-ES.pdf el 29 de abril de 2020

2. Extraído de Horn, Robert V. Statistical indicators for the economic and social sciences. Cambridge, University Press, Hong Kong, 1993, p. 147.

 

 

 

 Vídeo disponible en:

 https://www.youtube.com/watch?v=rgd7t6MN76I y en la página oficial del IPEC Misiones


 Página oficial del IPEC - Misiones: https://ipecmisiones.org/


domingo, 16 de enero de 2022

¿Sabes cuáles son los pasaportes más poderosos del planeta?

 

Foto de Nataliya Vaitkevich en Pexels

Quizás te estés preguntando qué es un pasaporte poderoso... Empecemos por ahí. El pasaporte, es el documento emitido por cada país, que, cumpliendo acuerdos internacionales, acredita nuestra identidad a nivel global; son, en general, el documento oficial con el que salimos y entramos a algún país.

Sin embargo, aunque tengamos pasaporte, algunos países requieren para permitirnos ingresas a su territorio, que nuestro pasaporte y/o nosotros, contemos con un visado. El visado es, el permiso que se nos otorga para entrar y permanecer durante cierto tiempo y realizar unas u otras actividades; y esto depende en gran medida, del país que emita nuestro pasaporte. Por lo general, el visado (o visa) se obtiene en los consulados, embajadas u oficinas de migración del país destino.

Durante los últimos años, ha habido una creciente tendencia a fomentar que podamos ingresar a muchos países sin tener que contar con visa, sino solamente con el pasaporte. Por ejemplo, si eres ciudadano de algún país de la Comunidad Europea, puedes ingresar a Estados Unidos son visado, solo con el pasaporte de tu país de origen; pero, si eres argentino, requerirás de cierto tipo de visa si vas como estudiante, o de algún otro si vas a trabajar.

Bien, en las últimas décadas, se ha construido una lista con una cantidad de países participantes, en la que se enumera la cantidad de países a las que tu pasaporte te permite ingresar sin visado. Mientras a más países puedas ingresar sin visa, la lista caracteriza a tu pasaporte como más poderoso.

Para el año 2022, la lista ha sido emitida por elaborada por la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo) y la firma Henley & Partners (una firma de asesoría de residencia y ciudadanía global. Esta agencia, radicada en Londres, también brinda asesoría a los países interesados, a fin de desarrollar e implementar programas para la residencia y ciudadanía). La lista cuenta con el análisis de 199 pasaportes, y parte de ella te la presentamos:

Según esta lista, los 10 primeros escalones -utilizo el término escalón, porque están en un orden de ranking que los agrupa no por posición-país sino por cantidad de países, en este caso 33-,  con los pasaportes más poderosos  del mundo son:

Empatados en el escalón 1: Japón, Singapur (192 destinos)

Empatados en el escalón 2: Alemania, Corea del Sur (190)

3. Finlandia, Italia, Luxemburgo, España (189)

4. Austria, Dinamarca, Francia, Países Bajos, Suecia (188)

5. Irlanda, Portugal (187)

6. Bélgica, Nueva Zelanda, Noruega, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos (186)

7. Australia, Canadá, República Checa, Grecia, Malta (185)

8. Polonia, Hungría (183)

9. Lituania, Eslovaquia (182)

10. Estonia, Letonia, Eslovenia (181)

Mientras que los 3 tres escalones con los menos poderosos son:

109. Siria (29)

110. Irak (28)

111. Afganistán (26)

 

 

¿Y nuestra región?

Para el caso Latinoamérica, los 5 pasaportes mejor ubicados son -de acuerdo al escalón que ocupan-:

16. Chile (174 países a los que puede acceder sin visado específico)

19. Argentina (170)

20. Brasil (169)

24. México (159)

27. Uruguay (153)

...Y los 5 últimos de la región en la lista son:

40. Venezuela (129)

41. Nicaragua (127)

56. Ecuador (91)

65. Bolivia (79)

79. Cuba (64)

 

 

¿Quieres ver la lista completa?, puedes ir a: https://dimensionturistica.com/es/wp-content/uploads/2022/01/Los-paises-con-los-mejores-pasaportes-para-viajar-en-2022.webp.webp 

Foto de Nataliya Vaitkevich en Pexels

 


viernes, 14 de enero de 2022

¿Sabías que los accidentes de tránsito son una de las causas de muertes más evitables?

Los accidentes de tránsito, también llamados siniestros viales, son pan de cada día: en tu esquina, en la esquina de la vuelta, en la avenida de tu ciudad, en la carretera, en fin, en todas partes a diario leemos/escuchamos/vemos sobre al menos un accidente de tránsito.

Revisemos primero, ¿Qué es un accidente? Según la Real Academia Española, un accidente es un suceso imprevisto, que altera la normal o prevista marcha de las cosas, especialmente cuando causa daños a una persona o cosa. Es decir, son sucesos que interfieren en el normal desarrollo de la vida cotidiana de otros, dejando al menos una pequeña alteración es dicho desarrollo.

Esta alteración, puede ir desde el malestar por el tropiezo de un auto con otro, hasta accidentes terribles en los que se destruye un bien material, se deja secuelas en una persona o termina con la vida de personas (y animales). No entraremos en la terrible discusión de estas consecuencias, pero si podemos decirte que la mayoría de los accidentes son evitables.

Más del 90% de los accidentes de tránsito son evitables, y ocurren por: irrespeto a las señalizaciones y normas de tránsito y/o poco mantenimiento preventivo a los vehículos. Estas cifras son tan significativas, que se han vuelto partes de las estadísticas relacionadas con la salud pública, ocupando la atención de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien afirma que, en el año 2010, los accidentes de tránsito llegaron a causar cerca de 1,25 millones de muertes a nivel mundial, es decir, una persona muere cada 25 segundos.

Según el mismo organismo, apenas 28 países cuentan con suficiente normativa para cubrir las cinco principales causas de los accidentes de tránsito: exceso de velocidad, manejo bajo efectos del alcohol, el no uso de cascos o implementos de seguridad personal, no uso del cinturón de seguridad y falta de sillas de seguridad para niños.

¿Quiénes son las principales víctimas? Es lógico pensar que, frente a un accidente entre un auto y una persona, sea la persona quien salga más afectada. A quienes no están en autos, sino que su propio cuerpo es “su protección”, se les llama usuarios vulnerables de las vías, y el 50% de las víctimas corresponde a motociclistas (23%), peatones (22%) y ciclistas (5%). El restante 50% se relaciona directamente con ocupantes de vehículos (31%) y usuarios no especificados (19%).

Y, ¿en la Argentina?

Según el Anuario Estadístico de Seguridad Vial de la Dirección Nacional de Observatorio Vial Dirección de Estadística Vial Publicado por el Ministerio de Transporte, para el año 2019, hubo un total de 99221 accidentes con víctimas (alcanzando un total de 117150 heridos y, 4911 fallecidos en los 30 días posteriores al accidente). Con Accidentes o siniestros con víctimas la ANSV (Agencia Nacional de Seguridad Vial), refiere a un suceso que ocurre cuando un vehículo entra en contacto contra otro vehículo, peatón, animal u otra obstrucción estacionaria como un poste, un edificio, un árbol, entre otros.

En medio de la pandemia, según el Informe Anual de Siniestralidad vial 2020, con datos preliminares, dadas las distintas fases de aislamiento y/o distanciamiento, el número de víctimas fatales descendió a 3134, lo que indicó una reducción de poco más del 40%.

A partir de una publicación en Autoweb.com, tenemos que según la Asociación Civil “Luchemos por la Vida”, en 2019 en la Argentina fallecieron 19 personas en promedio diario en accidentes de tránsito, alcanzando un total de 6.627 fallecidos en ese año. Además, se contabilizaron 120 mil heridos de distinto grado y miles de discapacitados a causa de siniestros viales. Ojo con esto: en relación a los siniestros viales, un 18% de los peatones cruzan la calla usándolo, mientras que el 17% de los conductores lo utilizan al manejar; 1 de cada 4 sinestros viales involucra consumo de alcohol y solo el 55% de los conductores utilizan el cinturón d seguridad; y los motociclistas que usan el casco tienen 73% menos de mortalidad.

 

 

Puedes ver:

Para el año 2019: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2018/12/ansv_ov_anuario_estadistico_2019_final.pdf 

Para el año 2020 https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2018/12/ansv_ov_informe_anual_2020_al_4_de_agosto_2021.pdf 

Publicación de autoweb: https://www.autoweb.com.ar/2021/06/10/cuales-son-las-principales-causas-de-accidentes-de-transito-en-la-argentina/

Imagen: https://image.freepik.com/foto-gratis/coche-problemas-triangulo-rojo-advertir-otros-usuarios-carretera_1157-35969.jpg Foto de Coche creado por prostooleh - www.freepik.es

 

 


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